Category: desastres
El camino de la basura

Hace apenas un mes se emitió por TVE un vídeo-documental sobre la cultura del usar y tirar que lleva unos meses dando de qué hablar: “Comprar, tirar, comprar” de la directora Cosima Dannoritzer. Como algunos otros documentales y películas, como El Jardinero Fiel o Themroc, este breve alegato a favor del decrecimiento debería ser desde hace un año de obligado visionado en colegios e institutos de nuestro país.
El decorador como “mal de la piedra”

Si al ver la fotografía que hay encima de estas lineas piensas “es un lugar muy bonito” y sientes ganas de un ralejante baño en él, sentimos decirte que para ti no existe ya remedio. Si por el contrario identificas con espanto el lugar, queremos tranquilizarte: esta imagen no es de la ermita mozárabe que crees haber reconocido. San Baudelio sigue como siempre: bien restaurada, cuidada, sin focos halógenos, ni agua, ni barandillas metálicas.
Eurovegas No

No hay mucho más que decirle al Eurovegas: que no. Pero significa tantas cosas en estos momentos de nuestra historia que un par de palabras hay que dedicarle a este delito social.
De reactores y boinas

En agosto de 1949 la desaparecida URSS sorprende a todos mostrando -en forma de prueba atómica- lo que que no fue sino el pistoletazo de salida de la carrera armamentística nuclear y el fundamental motivo de tensiones de la Guerra Fría. Los soviéticos estudiaron, comprendieron, copiaron y unieron a sus conocimientos los secretos de la bomba americana de 1945, pudiendo hacer realidad el sueño del arma total. La España del dictador Franco no fue el único país que quiso probar el sabor del poder atómico. Por aquellos años también se iniciaban las primeras investigaciones militares españolas sobre el enriquecimiento de uranio no con fines energéticos ni sociales, sino con un único objetivo: conseguir en el menor tiempo posible un arma para pacificar el norte de África, para recuperar Gibraltar y para conseguir “respeto como potencia”.
Escuela de frikis

El arte es un objeto, una ilusión, un sueño, una imagen que se graba a fuego, una sensación bajo la piel o todo a la vez, da lo mismo. Todo eso puede cambiar en función de la compañía con la que se rumie dicho arte. Es diferente visitar un artefacto o instalación en compañía de un lunático, de un grupo de niños, de una madre o en soledad.

